Como os había prometido, aquí os pongo el enlace para visitar el libro sobre los insultos, vulgarismos, efumismos, etc. en español:
http://www.zonaele.com/
¡Buena lectura!
Marilina
miércoles, 28 de febrero de 2007
lunes, 19 de febrero de 2007
Un alimento: bueno, limpio y justo.
A finales de 2006, precisamente en el mes de octubre (del 25 al 30), se desarrolló en Turín el Salón del Gusto; lugar de encuentro entre los productos de calidad y los consumidores. Esta feria va dirigida a las producciones artesanales que hay que proteger cada día de las tecnologías homologadoras, las cuales amenazan nuestra alimentación.
El mayor representante de esta iniciativa es Carlos Petrini, un sociólogo italiano que en 1980 organizó el primer congreso del Movimiento Internacional “Slow Food”.
“Slow Food” es lo contrario de “fast food”, no sólo significa comer despacio sino también disfrutar del alimento, de la diversidad de las recetas y de los sabores de las diferentes culturas. Según Carlo Petrini, bueno, limpio y justo, son los tres adjetivos que definen básicamente las características que un alimento debe reunir.
En primer lugar, un alimento tiene que ser BUENO, por sus cualidades pero también respecto al valor emocional y afectivo que posee; en segundo lugar, tiene que ser LIMPIO, es decir, producido respetando la tierra, sin perjudicar sus ciclos, estaciones, etc. En tercero y último lugar, un alimento tiene que ser JUSTO, es decir, conforme con los conceptos de justicia social, ya sea en su producción como en su comercialización.
Yo pienso que tomarse de vez en cuando las cosas con un poco de calma, es bueno para el espíritu, para la vista y el corazón. Esto es importante en nuestra sociedad, en la cual todo se asa en la velocidad.
El mayor representante de esta iniciativa es Carlos Petrini, un sociólogo italiano que en 1980 organizó el primer congreso del Movimiento Internacional “Slow Food”.
“Slow Food” es lo contrario de “fast food”, no sólo significa comer despacio sino también disfrutar del alimento, de la diversidad de las recetas y de los sabores de las diferentes culturas. Según Carlo Petrini, bueno, limpio y justo, son los tres adjetivos que definen básicamente las características que un alimento debe reunir.
En primer lugar, un alimento tiene que ser BUENO, por sus cualidades pero también respecto al valor emocional y afectivo que posee; en segundo lugar, tiene que ser LIMPIO, es decir, producido respetando la tierra, sin perjudicar sus ciclos, estaciones, etc. En tercero y último lugar, un alimento tiene que ser JUSTO, es decir, conforme con los conceptos de justicia social, ya sea en su producción como en su comercialización.
Yo pienso que tomarse de vez en cuando las cosas con un poco de calma, es bueno para el espíritu, para la vista y el corazón. Esto es importante en nuestra sociedad, en la cual todo se asa en la velocidad.
Piertullia.
Fontanellato
(Curso Intermedio)
Barcelona
Si Barcelona estuviese en venta, valdría una fortuna, ya sólo por su posición geográfica.
A orillas del mar y rodeada por colinas en el interior, se encuentra hacia la principal autopista que llega a Francia y baja al sur, por la ribera occidental del Mediterráneo.
Barcelona se presenta como una metrópolis europea que une la península con Europa occidental. Además de ser la segunda ciudad española por importancia, después de Madrid, es además la capital de la Comunidad Autónoma de Cataluña.
La magnificencia medieval dejó en Barcelona un extraordinario testimonio de arquitectura gótica para Europa. Luego de una crisis, Madrid reforzó su poder central, pero en el perfil artístico, con la llegada de los modernistas guiados por Antonio Gaudí, la ciudad encontró nuevo esplendor en el “Art Nouveau”.
Fue en ese período que Gaudí realizó la Casa Batlló, el edificio más extravagante de la ciudad, con su fachada llena de trozos de azulejos azules, lilas y verdes; con balcones y ventanas con forma de onda y el techo irregular y todo azul. La Pedrera, con su fachada de piedra irregular y los balcones de hierro forjado, con efecto de ondas; y la Sagrada Familia, su obra maestra inacabada, con sus imponentes torres levantadas hacía el cielo.
Otros grandes artistas del siglo XX trabajaron aquí, como Picasso, Miró y Dalí; pero Barcelona no es sólo monumentos y pinturas.
En el centro del candelero por las Olimpiadas de 1992, la ciudad puede ofrecer hoy todo tipo de diversión y placer, comenzando por los del paladar. La cocina catalana es una de las mejores de España. Su esencia es la utilización de salsas hechas con verduras y añadido de almendras, avellanas y piñones; y también por su método para la cocción de pescados y mariscos.
Una marcada moda culinaria que se nota en la ciudad es la de la gente del lugar, que prefiere tapear, o sea, comer de pie en los bares, en los cuales se puede ir eligiendo de un rico surtido de cartas y así se sigue la comida, pasando de un bar a otro. El vino más conocido de Barcelona es el cava (costosa versión local del champán) que se produce en la cercana zona del Penedés.
El centro de la ciudad y los barrios se animan de gente que pasea por los bares, sobre todo en verano. En esta temporada hay una competición de natación en la bahía, una carrera a pie, muchos conciertos gratis, bailes populares, las máscaras y las carreras de fuego por las calles de la ciudad vieja. ¡Y qué decir de sus maravillosos alrededores!, de la Costa Brava, las islas Baleares (Ibiza, Formentera, Menorca y Mallorca), las viejas ciudades rivales, como la medieval Girona al norte y la romana Tarragona al sur; además iglesias, monasterios, acueductos... que con un poco de añoranza nos dejan un inmenso testimonio de nuestro pasado latino.
A orillas del mar y rodeada por colinas en el interior, se encuentra hacia la principal autopista que llega a Francia y baja al sur, por la ribera occidental del Mediterráneo.
Barcelona se presenta como una metrópolis europea que une la península con Europa occidental. Además de ser la segunda ciudad española por importancia, después de Madrid, es además la capital de la Comunidad Autónoma de Cataluña.
La magnificencia medieval dejó en Barcelona un extraordinario testimonio de arquitectura gótica para Europa. Luego de una crisis, Madrid reforzó su poder central, pero en el perfil artístico, con la llegada de los modernistas guiados por Antonio Gaudí, la ciudad encontró nuevo esplendor en el “Art Nouveau”.
Fue en ese período que Gaudí realizó la Casa Batlló, el edificio más extravagante de la ciudad, con su fachada llena de trozos de azulejos azules, lilas y verdes; con balcones y ventanas con forma de onda y el techo irregular y todo azul. La Pedrera, con su fachada de piedra irregular y los balcones de hierro forjado, con efecto de ondas; y la Sagrada Familia, su obra maestra inacabada, con sus imponentes torres levantadas hacía el cielo.
Otros grandes artistas del siglo XX trabajaron aquí, como Picasso, Miró y Dalí; pero Barcelona no es sólo monumentos y pinturas.
En el centro del candelero por las Olimpiadas de 1992, la ciudad puede ofrecer hoy todo tipo de diversión y placer, comenzando por los del paladar. La cocina catalana es una de las mejores de España. Su esencia es la utilización de salsas hechas con verduras y añadido de almendras, avellanas y piñones; y también por su método para la cocción de pescados y mariscos.
Una marcada moda culinaria que se nota en la ciudad es la de la gente del lugar, que prefiere tapear, o sea, comer de pie en los bares, en los cuales se puede ir eligiendo de un rico surtido de cartas y así se sigue la comida, pasando de un bar a otro. El vino más conocido de Barcelona es el cava (costosa versión local del champán) que se produce en la cercana zona del Penedés.
El centro de la ciudad y los barrios se animan de gente que pasea por los bares, sobre todo en verano. En esta temporada hay una competición de natación en la bahía, una carrera a pie, muchos conciertos gratis, bailes populares, las máscaras y las carreras de fuego por las calles de la ciudad vieja. ¡Y qué decir de sus maravillosos alrededores!, de la Costa Brava, las islas Baleares (Ibiza, Formentera, Menorca y Mallorca), las viejas ciudades rivales, como la medieval Girona al norte y la romana Tarragona al sur; además iglesias, monasterios, acueductos... que con un poco de añoranza nos dejan un inmenso testimonio de nuestro pasado latino.
Simone.
Fidenza
(Curso Pre Intermedio)
viernes, 16 de febrero de 2007
Lo que hay que saber...
"Ciudad del silencio" es la última película protagonizada por Jennifer López y Antonio Banderas. No ha tenido muy buena crítica, pero hay que rescatar el argumento y la problemática que trata. "Ciudad del silencio" es una denuncia de la desaparición en Ciudad Juárez de miles de mujeres, un agujero negro de nuestra época que lleva años tragándose vidas sin que ni la policía ni el Gobierno mexicano den una seria respuesta. Para saber más puedes visitar el siguiente sitio: http://www.mujeresdejuarez.org/
Para publicar
¡Hola a todos!Tengo que hacer una aclaración: los textos publicados han sido escritos por vuetros compañeros, pero antes de ponerlos en línea hemos hecho la corrección de los mismos. Por tal motivo os invito a participar, podéis hacer llegar vuestros trabajos por correo electrónico o directamente me los entregáis en clase.
¡Buena suerte!
Marilina
jueves, 15 de febrero de 2007
Joaquín Sabina en Boca
Para los fanáticos de Sabina: el diario argentino "Clarín.com" ha hecho un especial de Sabina. Se llama SABINA EN BOCA. El sueño del pibe. Espero que os guste. Marilina
San Valentín
¿Sabes por qué San Valentín se convirtió en el patrón de los enamorados?
"Según una tradición, en el tiempo en el que vivió san Valentín la religión cristiana estaba perseguida, él, a escondidas, casaba a las parejas bajo el ritual de la Iglesia.
Algunos creen que San Valentín es una fiesta cristianizada del paganismo, ya que en la antigua Roma se realizaba por este tiempo la adoración al dios del amor, cuyo nombre era Eros y a quien muchos simpáticamente le han pasado a llamar Cupido.
¿Pero... quién fue San Valentín? Sabemos que era un sacerdote que nació en Roma a mediados del siglo III. Sus restos mortales se conservan actualmente en la Basílica de su mismo nombre, la cual está situada en la ciudad italiana de Terni. Cada 14 de febrero se celebra en dicho templo un acto mediante el cual las parejas se comprometen en matrimonio".
"Según una tradición, en el tiempo en el que vivió san Valentín la religión cristiana estaba perseguida, él, a escondidas, casaba a las parejas bajo el ritual de la Iglesia.Algunos creen que San Valentín es una fiesta cristianizada del paganismo, ya que en la antigua Roma se realizaba por este tiempo la adoración al dios del amor, cuyo nombre era Eros y a quien muchos simpáticamente le han pasado a llamar Cupido.
¿Pero... quién fue San Valentín? Sabemos que era un sacerdote que nació en Roma a mediados del siglo III. Sus restos mortales se conservan actualmente en la Basílica de su mismo nombre, la cual está situada en la ciudad italiana de Terni. Cada 14 de febrero se celebra en dicho templo un acto mediante el cual las parejas se comprometen en matrimonio".
miércoles, 14 de febrero de 2007
Recuerdos y reflexiones
Estaba en el mar de vacaciones
Después de la comida, mientras estaba sentada en el jardín del hotel mirando la calle y a todas las personas que paseaban, un hombre muy serio, andando, leía un periódico. Pero no se percató que había una farola y se la chocó.
Lo más divertido fue su asombro, eso me hizo reír mucho. Miró a su alrededor, por si alguien lo había visto, después cerró su periódico y siguió andando muy veloz.
La fiesta del año nuevo
La fiesta del año nuevo comienza a celebrarse el 31 de diciembre, (la Nochevieja) cuando a las doce de la noche termina el año viejo y empieza el nuevo.
Durante la Nochevieja las personas van con sus amigos a casa de otros amigos, o a un restaurante para compartir una rica comida. No hay platos especiales para esta fiesta, pero la mayoría come pescado.
Muchas familias que tienen chicos prefieren comer en su casa para evitar la confusión y el ruido de los locales públicos y para disfrutar de esta fiesta con más intimidad. Todos bailan y cantan para olvidar, por un momento, sus problemas y porque esperan que el nuevo año sea mejor que el pasado.
Sobre las doce, todos juntos cuentan los últimos diez segundos y a las doce en punto, se descorchan las botellas de vino espumoso, vuelan los corchos, todos se besan, se desean un feliz año nuevo. Después los cohetes, petardos iluminan la oscuridad de la noche y crepitan alegres como para desear felicidad a todos.
En mi pueblo no existe la tradición de hacer regalos, ni a los adultos ni a los niños, en algunos pueblos a media noche, la gente echa por la ventana las cosas viejas, símbolo de renovación.
Se baila haciendo el tren al ritmo de la samba hasta la madrugada. En las ciudades más grandes algunos cantantes hacen conciertos , en los cuales participan especialmente los jóvenes.
Casi todos se van a dormir por la mañana del 1 de enero cansados y alegres, porque están un poco ebrios, con la esperanza de comenzar un año mejor.
Recuerdos de mi infancia
Las fiestas se han escurrido con un subseguir frenético de encuentros, deseos, ricas comidas, pero dejándome una sensación de vacío, de soledad, de velada nostalgia…
La rutina de cada día me impide revivir momentos y situaciones, que ya no me suscitan los sentimientos de tiempos pasados...
Tenía cinco años. Una estufa a leña calentaba la pequeña cocina y a su alrededor toda mi familia se reunía después de la cena, en las largas noches invernales. El agua hervía en la estufa, creando arroyos de gotas pequeñas sobre los cristales fríos. Mi hermano que tenía pocos meses, dormía en una cesta de mimbre, mi tía bordaba en el telar, mi madre tricotaba, mi abuela remendaba ropas ya gastadas, mi abuelo construía escobas de sorgo, yo me acuchaba a uno u otro escuchando los discursos de los mayores, interpretándolos a mi manera.
-¡Atenta, Anna!, ¡escucha!... la campanilla de santa Lucía que pasa para ver si los niños han sido buenos... Después, enseguida a la cama…
Yo me precipitaba a la ventana, escrutaba en la oscuridad de la noche, sentía verdaderamente el sonido de aquella campanilla que se iba distanciando, poco a poco, engullida por la niebla.
A la mañana siguiente me parecía distinguir en la nieve las huellas de las ruedas y de las pezuñas del pollino.
Para la vigilia de santa Lucía había una verdadera ceremonia: se dejaba el pan y la hierba para el pollino, el pan para santa Lucía, los zapatos limpios debajo de la mesa, y luego a la cama, con la ansiedad de dormirse enseguida, así las horas parecían pasar más rápidas.
Al otro día, la maravilla, el estupor de los humildes regalos y de los dulces.
Dos días antes de la Navidad, mi padre preparaba el árbol (de Navidad): ponía un cerrojo a encandecer entre las brasas de la chimenea, con este hacía varios agujeros en un palo derecho y largo, alternándolos a la derecha y a la izquierda.
En ellos metía unas ramas pequeñas de pino recogidas en los jardines; las más pequeñas en la cima del árbol, y las más grandes, a medida que bajaba las iba poniendo. Una estrella desmochaba en cima del árbol, globos pintados balanceaban enganchados en las ramas, ángeles y pájaros salían como por arte de magia de una gran caja, relegada durante todo el año en el suelo; listas pintadas rodeaban el verde del pino, después, como por encanto, había un centelleo de luces. Yo asistía silenciosa ante la habilidad de mi padre que como un dios, de la nada creaba una obra maestra.
Durante el día iba con mi abuelo por fosos y muros viejos, para buscar el musgo más aterciopelado y más verde para hacer el belén.
Mágicamente, de un trozo de papel plateado surgía un arroyo, de una lluvia de harina una carretera, del musgo unos prados poblados de pastores y ovejas, de un trozo de madera la gruta con el buey y el pollino, la sagrada familla donde el niño Jesús aparecía a la media noche del 24 de diciembre.
Mi abuela me sentaba delante del gran tajo de la cocina y me hacía poner en fila los “anolini” y los ñoquis, ambos platos de la Nochebuena y la Navidad.
- ¡Aprende!, así cuando seas grande los harás tú misma.
Yo no quería leer la pequeña carta puesta debajo del plato de mi abuelo, porque me avergonzaba... ¡cuántas promesas y cuantos buenos propósitos! Terminaba siempre que mi madre leía la carta, después mi abuelo me daba la moneda.
Por la mañana de Navidad mi padre cantaba en el coro de la solemne misa, después iba con sus amigos al bar.
Los recuerdos son imágenes que se superponen en mi memoria.
Ahora soy más adulta, casi vieja… los sucesos de mi vida me han desilusionado un poco, pero en lo profundo de mi alma todavía está esa chica, que por un momento aflora y espera revivir la magia de aquellos momentos de su infancia.
Anna.
Sissa
(Curso Intermedio)
lunes, 12 de febrero de 2007
Menorca una perla del Mediterráneo
Consejos para las vacaciones.
En este artículo quisiera contarles lo que pueden encontrar si uno de los próximos veranos deciden ir de vacaciones a Menorca, esperando que les ayude a descubrir lo que no pueden olvidarse de visitar.
La isla de Menorca, la más septentrional de las islas Baleares, tiene una extensión de 700 km2 repartida en ocho municipios, la lengua oficial es el catalán y la población es de unos 70.000 habitantes.
La capital de la isla, Mahón, ha sido construida por los púnicos a orillas del puerto natural más largo del Mediterráneo y está colocada en la parte este de la isla. Cerca de la ciudad también está el aeropuerto, al cual llegan todos los vuelos turísticos; una carretera de unos 40 km conecta Mahón con la antigua capital de la isla, Ciutadela, situada en la extremidad opuesta de la isla.
Esta carretera cruza toda la isla en dirección este-oeste, partiéndola idealmente en dos mitades que increíblemente también están divididas en dos zonas geológicas de aspecto muy distinto.
En efecto, la parte sur, está formada por terrenos miocénicos, cubierta de flora mediterránea y de pinares que llegan hasta el mar, la costa se caracteriza por sus escollos, entre los cuales se encuentran calas de arena blanquísima. En la parte norte, en cambio, predominan las rocas silíceas con una gran variedad cromática de los suelos. El resultado es un paisaje diferente, suavemente ondulado, donde destaca, cerca de Es Mercadal, la altura de El Toro (358 m). En su cumbre hay una iglesia y desde su mirador se puede ver toda la isla, un espectáculo estupendo cuando está soleado.
Por su parte, la costa norte está caracterizada como la sur, de arrecifes, pero el paisaje es más yermo porque el viento que sopla del norte impide que los árboles se desarrollen cerca del mar. A pesar de que los árboles no crezcan cerca del mar, no se puede decir que las playas no sean hermosas, en efecto la natura silícea de los suelos confiere a la arena un color rojizo que junto al color turquesa del mar, da al turista la impresión de mirar un cuadro.
Sin embargo, la zona que prefiero de la isla es la costa sur, desde Cala Galdana hasta Cap D’Atrutx, la punta suroeste de la isla desde donde se entrevé la isla de Mallorca. Esta franja de la costa es la más salvaje de la isla: no hay carreteras cerca del mar y las calas se pueden alcanzar sólo andando por los senderos que se internan en los pinares.
El trayecto a pié puede durar hasta una hora, pero el espectáculo que se ve llegando al mar merece la fatiga del camino: la coloración turquesa del mar se confunde con el azul del cielo y las playas de arena blanquísima rodeadas por los bosques parecen paraísos tropicales.
Lo que aconsejo a quienes no tienen mucho tiempo es visitarlas en barco, en efecto saliendo del puerto de Ciutadella se pueden visitar todas las calas más bonitas: Platja de Son Saura, Cala en Turqueta, Cala Macarella y Macarelleta, Cala Mitjana y Mitjaneta.
Sin embargo la isla no se puede reducir sólo a mar y sol: existen muchos restos arqueológicos tanto prehistóricos como de época histórica (vándalos, bizantinos, etc.); hay especies autóctonas como el caballo menorquín; hay artesanía en los pueblos de Al Alayor, Es Mercadal, Es Migjorn Gran, Ferreries, y una Menorca por descubrir en primavera, con una explosión de verde que el turista, que llega en verano en el período de máxima sequía, difícilmente podría imaginar.
Me gustaría seguir contando, pero no quiero revelar todas las sorpresas que pueden encontrar visitando la isla y, por eso, voy a terminar mi artículo con un consejo muy importante: tomen un mapa, pónganse zapatos cómodos, alquilen un coche y... ¡felices vacaciones!
En este artículo quisiera contarles lo que pueden encontrar si uno de los próximos veranos deciden ir de vacaciones a Menorca, esperando que les ayude a descubrir lo que no pueden olvidarse de visitar.
La isla de Menorca, la más septentrional de las islas Baleares, tiene una extensión de 700 km2 repartida en ocho municipios, la lengua oficial es el catalán y la población es de unos 70.000 habitantes.
La capital de la isla, Mahón, ha sido construida por los púnicos a orillas del puerto natural más largo del Mediterráneo y está colocada en la parte este de la isla. Cerca de la ciudad también está el aeropuerto, al cual llegan todos los vuelos turísticos; una carretera de unos 40 km conecta Mahón con la antigua capital de la isla, Ciutadela, situada en la extremidad opuesta de la isla.
Esta carretera cruza toda la isla en dirección este-oeste, partiéndola idealmente en dos mitades que increíblemente también están divididas en dos zonas geológicas de aspecto muy distinto.
En efecto, la parte sur, está formada por terrenos miocénicos, cubierta de flora mediterránea y de pinares que llegan hasta el mar, la costa se caracteriza por sus escollos, entre los cuales se encuentran calas de arena blanquísima. En la parte norte, en cambio, predominan las rocas silíceas con una gran variedad cromática de los suelos. El resultado es un paisaje diferente, suavemente ondulado, donde destaca, cerca de Es Mercadal, la altura de El Toro (358 m). En su cumbre hay una iglesia y desde su mirador se puede ver toda la isla, un espectáculo estupendo cuando está soleado.
Por su parte, la costa norte está caracterizada como la sur, de arrecifes, pero el paisaje es más yermo porque el viento que sopla del norte impide que los árboles se desarrollen cerca del mar. A pesar de que los árboles no crezcan cerca del mar, no se puede decir que las playas no sean hermosas, en efecto la natura silícea de los suelos confiere a la arena un color rojizo que junto al color turquesa del mar, da al turista la impresión de mirar un cuadro.
Sin embargo, la zona que prefiero de la isla es la costa sur, desde Cala Galdana hasta Cap D’Atrutx, la punta suroeste de la isla desde donde se entrevé la isla de Mallorca. Esta franja de la costa es la más salvaje de la isla: no hay carreteras cerca del mar y las calas se pueden alcanzar sólo andando por los senderos que se internan en los pinares.
El trayecto a pié puede durar hasta una hora, pero el espectáculo que se ve llegando al mar merece la fatiga del camino: la coloración turquesa del mar se confunde con el azul del cielo y las playas de arena blanquísima rodeadas por los bosques parecen paraísos tropicales.
Lo que aconsejo a quienes no tienen mucho tiempo es visitarlas en barco, en efecto saliendo del puerto de Ciutadella se pueden visitar todas las calas más bonitas: Platja de Son Saura, Cala en Turqueta, Cala Macarella y Macarelleta, Cala Mitjana y Mitjaneta.
Sin embargo la isla no se puede reducir sólo a mar y sol: existen muchos restos arqueológicos tanto prehistóricos como de época histórica (vándalos, bizantinos, etc.); hay especies autóctonas como el caballo menorquín; hay artesanía en los pueblos de Al Alayor, Es Mercadal, Es Migjorn Gran, Ferreries, y una Menorca por descubrir en primavera, con una explosión de verde que el turista, que llega en verano en el período de máxima sequía, difícilmente podría imaginar.
Me gustaría seguir contando, pero no quiero revelar todas las sorpresas que pueden encontrar visitando la isla y, por eso, voy a terminar mi artículo con un consejo muy importante: tomen un mapa, pónganse zapatos cómodos, alquilen un coche y... ¡felices vacaciones!
Antonio.
San Secondo P.se
(Curso Pre Intermedio)
viernes, 9 de febrero de 2007
Carnaval en Los Andes
De un diario de viaje en Colombia3 de enero de 2003 Viernes.
De Cali a Pasto.
¡Estoy en Los Andes!
Mi amigo, Luis Alfonso, me ha explicado que nacen en la Patagonia y cerca de aquí, en el “Nudos del los Pastos”, se ramifican en tres direcciones:
- la Cordillera Oriental llega a Venezuela;
- la Cordillera Central llega al centro de Colombia;
- la Cordillera Occidental llega cerca de Panamá.
- la Cordillera Central llega al centro de Colombia;
- la Cordillera Occidental llega cerca de Panamá.
Hemos salido de Cali esta mañana muy temprano.
Durante todo el viaje veo colores vivos y cargados, paisajes maravillosos, pero, como tengo un poquito de fiebre, después de un desayuno de carne y plátano en una “paradora”, me quedo dormida -¿cómo?, ¿carne a las diez de la mañana?-.
Me despierto en pleno desierto… Estamos en “Valle del Patía” a unos 1000 metros de altura.
Aquí reinan los cactus y hace un calor horrible, ¡cómo no!
Faltan unas dos horas para llegar a Pasto pero el aire se hace siempre más fresco y los colores cambian una vez más.
Pasto es una ciudad acaudalada, de gente trabajadora y amante de su tierra.
En Colombia el Carnaval empieza inmediatamente después del primero de enero, así que, al llegar, nos cruzamos justo con un desfile de carros y comparsas.
¡Lindísimo!... y, ¡milagro! El desfile acaba, y pronto llegan los barrenderos. No sólo limpian, sino que también hacen la recogida selectiva de residuos.
¡Ojalá lo hicieran también en Italia!
Aquí se vive el Carnaval de los Blancos y de los Negros.
Mañana es el día de los Blancos y nos juntaremos en el festejo.
Es costumbre ir por las calles pintado, haciéndose pintar la cara y además echando talco.
Pero todos tienen mucho respeto hacia quienes no lo desean… o casi.
6 de enero de 2003. Lunes.
Durante todo el viaje veo colores vivos y cargados, paisajes maravillosos, pero, como tengo un poquito de fiebre, después de un desayuno de carne y plátano en una “paradora”, me quedo dormida -¿cómo?, ¿carne a las diez de la mañana?-.
Me despierto en pleno desierto… Estamos en “Valle del Patía” a unos 1000 metros de altura.
Aquí reinan los cactus y hace un calor horrible, ¡cómo no!
Faltan unas dos horas para llegar a Pasto pero el aire se hace siempre más fresco y los colores cambian una vez más.
Pasto es una ciudad acaudalada, de gente trabajadora y amante de su tierra.
En Colombia el Carnaval empieza inmediatamente después del primero de enero, así que, al llegar, nos cruzamos justo con un desfile de carros y comparsas.
¡Lindísimo!... y, ¡milagro! El desfile acaba, y pronto llegan los barrenderos. No sólo limpian, sino que también hacen la recogida selectiva de residuos.
¡Ojalá lo hicieran también en Italia!
Aquí se vive el Carnaval de los Blancos y de los Negros.
Mañana es el día de los Blancos y nos juntaremos en el festejo.
Es costumbre ir por las calles pintado, haciéndose pintar la cara y además echando talco.
Pero todos tienen mucho respeto hacia quienes no lo desean… o casi.
6 de enero de 2003. Lunes.
Pasto (2.700/2.800 metros).
Ya con la cara pintada de color verde, subimos todos en la camioneta de “Maizena”, un amigo del tío.
¡Ay, qué rico! Música a todo volumen, el viento que peina nuestros cabellos, vamos cantando por las calles ya alborotadas de Pasto en fiesta.
En unos diez minutos es guerra con el grupo que está delante de nosotros; estamos todos sucios de talco y “carioca” amarilla, roja y verde.
Bailo en la calle, y peleo con “Maizena” que sigue haciéndose el loco y haciendo ruido con su pito. Es una maniobra de distracción para golpear con el talco a los militares, sin que nadie se dé cuenta.
Es tan divertido verlos gozar del carnaval. Juegan con nosotros, sin darle importancia a las manchas. ¡Están hechos unos indecentes!
En Italia, no pasaría nunca: ¡no se siente así el Carnaval!
Me ensucian y me ensucian… y yo, agradezco cada vez y grito: ¡Feliz Carnaval!
Ya todo el mundo sabe que llego de Italia y que estoy gozando mucho de toda la fiesta, y, claro, ¡que estoy medio loca!
¿Lo más chistoso del día?
Ver a los militares del Batallón Boyacá echar agua desde el techo del cuartel a los transeúntes distraídos. ¡Fenomenal!
¡Ay, qué rico! Música a todo volumen, el viento que peina nuestros cabellos, vamos cantando por las calles ya alborotadas de Pasto en fiesta.
En unos diez minutos es guerra con el grupo que está delante de nosotros; estamos todos sucios de talco y “carioca” amarilla, roja y verde.
Bailo en la calle, y peleo con “Maizena” que sigue haciéndose el loco y haciendo ruido con su pito. Es una maniobra de distracción para golpear con el talco a los militares, sin que nadie se dé cuenta.
Es tan divertido verlos gozar del carnaval. Juegan con nosotros, sin darle importancia a las manchas. ¡Están hechos unos indecentes!
En Italia, no pasaría nunca: ¡no se siente así el Carnaval!
Me ensucian y me ensucian… y yo, agradezco cada vez y grito: ¡Feliz Carnaval!
Ya todo el mundo sabe que llego de Italia y que estoy gozando mucho de toda la fiesta, y, claro, ¡que estoy medio loca!
¿Lo más chistoso del día?
Ver a los militares del Batallón Boyacá echar agua desde el techo del cuartel a los transeúntes distraídos. ¡Fenomenal!
Gianfranca.
Fontanellato
(Curso Intermedio)
lunes, 5 de febrero de 2007
Probando
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